jueves, 2 de enero de 2014

Mensaje del 1 enero 2104

El día 31 de diciembre, mientras realizaba algunas limpiezas en el área frontal de mi hogar, veo a dos niños y una señora muy esbelta que vienen desde las residencias vecinas.  Noté que el niño más grande estaba sentado en la acera, con la cara amarrada de bravo, no sé qué le sucedía, lo cual pude comprender cuando se me acercó el más pequeño.  “Señor, buenas tardes, expresó el niño, buenas tardes, respondí.  Mire, quisiera saber si necesita que le ayude a limpiar la casa, el auto, botar basura o de repente si mi Mamá pudiera plancharle o lavarle, necesitamos obtener algo para llevar a casa.  La fluidez y entonación del pequeño, que apenas llegaba a 1m de estatura, me llamó la atención, no obstante miré al más grande y comprendí su enojo probable.  A lo mejor no deseaba estar en esa situación, no le agradaba, en cambio el más pequeño lo hacía de manera simpática sin quebrarse, estaba preparado para decir lo que probablemente la madre le había enseñado o a lo mejor era algo natural en él, un don, un talento que Dios concede y que todos debemos poder desarrollar. 
En realidad no tenía nada que podía entregar al niño para que me ayudara, sí teníamos mucha ropa de planchado, pero no era el momento adecuado, por lo que dije al niño que no tenía nada en que me pudiera ayudar.  Ah, Señor, y mire, disculpe si lo incomodo, pudiera regalarme “un dolita”, para tener algo que comer en la noche de hoy? Por supuesto!, pero primero ve y visita las otras casas, así voy a buscarlo dentro.  Demoraron un rato y me senté a almorzar mientras le comentaba a mi Esposa e Hijos, de la situación tan curiosa del niño.  Al rato se puso en frente a la cerca, lo divisé de inmediato y salí con el “dolita”, Señor, que Dios le bendiga, le acompañe y le de mucha suerte, gracias!
Hermanos, desde la pobreza, la humildad y el dolor, por siempre hay una presencia divina en todo, Dios!, Él estará presente y su Hijo conjunto con el Espíritu serán las herramientas que ayudarán a dar pasos para emprender misiones.  La madre, es probable que se tomara el tiempo para decirle a sus pequeños cómo debían hacer esto o aquello, había una decencia de fondo, algo sublime y dulce que se captaba de esta criatura que muchos por su situación tienden a maltratar o mirar mal.  El más grandecito, aprendió a sentir pena, no es para menos, probablemente era muy incómodo para él, descubrió ese sentimiento, y que es muy probable que por ello su tendencia sea del estudio y sea con mayor fortaleza promovida a una superación.  Pero el pequeñito, qué podemos esperar de él?, estoy más que seguro que será un gran peregrino, misionero de la Palabra, la madre ha podido ver su fortaleza, es usado para esta labor que no es mala, ciertamente lo expone, lo usa en realidad para algo en su favor, pero pecaminoso, pienso que no, aun cuando sea usado como anzuelo para que saques algunos centavos del bolsillo, queda por siempre la forma tan natural del desempeño y valentía como sabe enfrentar a otros, y esa cualidad no la tienen muchos adultos y jóvenes.
El plan de evangelización debe comenzar desde allí, desde tempranas edades, es mirar el concepto bautismal y hacerlo efectivo, es prepararse para entrar por el Camino que Jesús ha trazado, por ende, tú como madre, como padre, tenemos la gran responsabilidad de encontrar esos grandes dones y talentos de los pequeños, inyectarles valores morales, espirituales, enseñarles que en la vida todo se logra cuando hemos decidido dar pasos seguros y alejados del mal, de tentaciones y deseos materiales, es construir la verdadera generación que seguirá con este proyecto de vida, es asegurar que la Obra del Padre se mantenga en crecimiento y se conserve como Él lo ha pedido por siempre, es saber que por un solo Hombre, todos hemos recibido el beneficio de vida terrena y vida eterna, de protección por la Santísima Trinidad y de auxilio ante una vida que trae situaciones difíciles que nos corresponde aceptar y cuyo apoyo magno será por siempre el aprender a conocer su Palabra Escrita y el Mensaje que será la llave para accionarnos de manera coherente y segura en este mundo que Dios nos ha regalado.
Seamos nobles, humildes, seguros, sea cual sea la situación, no nos dejemos amedrentar por los tormentos de la vida, avancemos con la mirada hacia el frente, sabiendo que aunque vayamos de rodillas, estaremos en línea con el único proyecto que se nos da para avanzar al más allá, ese proyecto se llama Jesucristo.
 “Enderécense y levanten la cabeza, porque ha llegado el día de su liberación”, Lc, 21,28
Eric

Ing. Eric J. Franco B.
Gerente General
Constructora Franco S.A.
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